La sostenibilidad es una palabra clave. Si tu envase reduce la cantidad de envases utilizados (en lugar de botellas rígidas, usas bolsas flexibles), eso es un ejemplo de sostenibilidad y un gran beneficio para el medio ambiente. Si usas botellas rígidas pero vendes recargas en envases flexibles (en lugar de vender más producto en botellas rígidas), eso también es un gran beneficio para el medio ambiente. Si cambias a bolsas flexibles para enviar tu líquido en lugar de usar envases rígidos (piensa en una bolsa frente a una garrafa de 2 galones de líquido limpiaparabrisas), no solo es un gran beneficio para el medio ambiente, sino que además tu envase flexible se envía y almacena plano, ocupa menos espacio, consume menos energía en su fabricación, requiere menos combustible para su envío, etc. ¡Una vez más, un gran beneficio!